Los puentes entre tus vidas

Pasamos demasiado tiempo estableciendo horarios, límites, plazos y un largo etcétera de barreras entre los distintos ámbitos de nuestra vida (familiar, laboral, personal, social), en lugar de buscar caminos que integren dichos ámbitos, como método de mejora de la satisfacción espiritual y física, es decir, la felicidad.

La realidad es que es mucho más difícil trabajar en encontrar esos nuevos caminos, que continuar con nuestro alegato contra la vida que nos consume, lleno de quejas y justificaciones, que en la mayor parte de las ocasiones nosotros mismos sabemos que no tienen más fundamento que el que pretendemos darle.

Es más sencillo destruir que construir, como dijo Alejandro Dumas:

“El orgullo de quienes no pueden edificar es destruir”

Pero si pretendemos buscar nuevos caminos que unan esos ámbitos de la vida, que normalmente se encuentran en forma de archipiélago, es decir, como un conjunto de islas agrupadas pero separadas entre sí, debemos pensar en edificar, construyendo puentes entre ellas, que salven obstáculos, permitan la comunicación y generen la posibilidad de integrar intereses comunes.

Un nuevo rol aparece en nuestra vida, constructor de puentes, para ello, plantéate un nuevo plan de acción:

  • Identifica el origen y el destino, qué aspectos de mi vida profesional, laboral o personal puedo poner en valor en los otros ámbitos, ¿en qué soy bueno/a?, ¿qué sé hacer bien?. Se te ha ocurrido que puedes utilizar tus dotes de comunicación para ampliar tu ámbito social, puedes utilizar tus competencias de trabajo en equipo para organizar eventos familiares y/o sociales.
  • Busca el mejor terreno dónde asentar las bases del puente, céntrate en los valores que te hacen fuerte, en los intereses de las personas que te importan de los otros ámbitos, en los objetivos de crecimiento y desarrollo que van más allá de la obtención de un beneficio directo, busca metas compartidas entre las islas del archipiélago. Plantéate ese valor que te caracteriza y busca similitudes en otros ámbitos, tal vez conceptos como honestidad, valor, amor, amistad, justicia, te hagan reflexionar acerca de la fortaleza de las bases en las que se asentará tu puente.
  • Establece un plazo de construcción, desafía a tus miedos, sal de tu zona de confort, ponte un reto que tenga como meta la mejora, no puedes perder esta oportunidad, pero tienes que poner plazos que te recuerden tu compromiso, pasa a la acción y responsabilízate de cumplir tu propio plan.
  • Selecciona los mejores recursos, los mejores aliados que te apoyen y te ayuden a la construcción de esos puentes, las personas que se pondrán manos a la obra tan pronto como conozcan tu proyecto, iniciando la construcción desde el otro lado, con el ánimo de que el puente sea real lo antes posible. Piensa en esos amigos que te pueden ayudar, en los familiares que llenan tus mejores y peores momentos, en los colegas que pueden ser estratégicos para tu desarrollo profesional y en las actividades que puedes iniciar con ellos que aporten valor a ambos, en esas mercancías que viajarán por el nuevo puente, siempre teniendo presente que los movimientos deben generarse en ambas direcciones.
  • Establece un buen control de calidad del proceso, el inicio del puente no supone una garantía de éxito, pueden surgir problemas en los apoyos o tal vez los recursos elegidos no ofrezcan la productividad que se esperaba y consuman excesivos recursos sin ofrecer resultados. Se trata de una labor técnica, analiza los problemas, plantea soluciones y toma medidas correctoras, no se trata de abandonar el proyecto, es únicamente modificar lo que no funciona y poner los medios adecuados.
  • Prepara la fiesta de inauguración, celebra el éxito con todos los que han participado en el proyecto, prepara los primeros envíos con mucho cuidado para asegurar una gran experiencia, son los más importantes, genera movimiento de mercancías y personas a través de los nuevos puentes de forma estable, interésate de los beneficios para todos y recuerda que asegurar la continuidad del movimiento es lo que asegura el éxito del proyecto.

El proyecto comienza cuando tu decidas, en esta ocasión eres la única persona de la que depende la decisión de iniciarlo y además la unión de los distintos ámbitos de la vida, según afirman algunos expertos, es una actividad que reduce el consumo de recursos e incrementa la satisfacción, como destaca el artículo publicado en El País “No deberías separar el trabajo de tu vida personal”, por tanto, todo parecen ventajas ¿no crees?

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