Líder público y privado: 3 claves y una conclusión

Líder público y privado

¿Te defines públicamente como líder?

¿Sabes si “los demás” te reconocen como tal?

Entre otras muchas cosas que puedas plantearte de tu rol de líder, has pensado ¿qué quieren ver y sentir “los demás”?

Te propongo tres claves o realidades de “los demás”, que te pueden acercar a lo que ellos buscan en un líder, ligadas a las privadas que debes buscar en ti mismo.

I. Rasgos personales. Parece lógico pensar que lo primero que esperan “los demás” es que cumplamos algunas características concretas, para determinar si nos ajustamos al perfil óptimo del líder.

Por si todavía tienes curiosidad en analizar otra de tantas clasificaciones de las habilidades y características del buen líder, huyendo (tal vez, nuevamente) del autoanálisis, te recomiendo que repases la clasificación publicada en el “Informe Employer Branding” Randstad Award 2014, acerca de los rasgos de personalidad que los empleados buscan en sus empleadores, siendo la honestidad, fiabilidad, sinceridad, inteligencia y seguridad los más importantes en dicha valoración.

Tal vez no te sorprendan los resultados, en cuanto a las virtudes que los demás buscan en sus superiores y/o responsables, incluso puedes coincidir con las opiniones que reflejan los resultados. Pero puede que el reto sea analizar cómo actúas tú, para saber si “los demás” realmente reconocen en ti estos rasgos y qué tendrías que hacer para conseguir mejorar los que ya te definen.

II. Propósito. Es muy importante que tengas claros tus objetivos y que definas los caminos que te llevarán a conseguirlos, pero para que tu proyecto se convierta en el de tu equipo es vital que sea capaz de construir una visión y que ésta sea compartida por todo tu equipo. Si consigues que tu creencia se convierta en la de todos, nunca más tendrás que explicar qué persigues, ya que este propósito será el de todos.

No parece una tarea fácil, mucho menos si no tienes esa creencia definida en tu interior, pero aunque para la construcción de esa visión pueda ser muy importante la colaboración de otras personas, éste trabajo es inicialmente privado y además es una de las características fundamentales de un líder, la capacidad de construir una visión.

No obstante, tal vez te pueda ayudar la explicación que Simon Sinek ofrece en TED “How Great Leaders Inspire Action”, en la cual explica el valor y la necesidad de entender el significado para “los demás“ del por qué (Why), el cómo (How) y el qué (What), como mecanismo para entender los fundamentos de la motivación y la inspiración de “los demás”, lo que denomina el “Golden Circle”.

III. Desarrollo de personas. Si tienes los rasgos personales que esperan y demandan “los demás”, tienes ese propósito personal y has sido capaz de construir una visión compartida por todos, ahora empieza otra tarea mucho más difícil, conseguir que lo que has iniciado perdure en el tiempo con la misma motivación e intensidad que en el momento que se creó y que “los demás” así lo sientan.

Para ello, tienes que reflexionar sobre el ámbito de tu compromiso con “los demás”, ya que tienen que sentirse especiales, tienen que sentir que forman parte de algo y ese algo son todos. No sólo deben ser un grupo, deben sentirse que son el único grupo capaz de hacer lo que están haciendo. Crear una identidad de grupo es uno de los factores que ayudan a que las personas se sientan especiales y configura una de las bases del desarrollo personal.

Si necesitas un ejemplo de creación de una identidad de grupo, en el que todos los integrantes del mismo se sienten diferentes, necesarios y especiales, tal vez puedas tomar como ejemplo muchas de las conclusiones extraídas del trabajo del profesor César Bona, uno de los 50 candidatos al premio Global Teacher Prize, el llamado Nobel de los profesores.

Realidad pública y decisión privada. Enfrentarse a la realidad es un signo público de valentía que muchos admiran, pero cuando la realidad a la que enfrentarse es uno mismo y sólo es la propia persona la que se “entera” de ese acto, se sopesa mucho más si merece la pena este esfuerzo y aparece la privada autocomplacencia.

Además de analizar si cuentas con las tan ampliamente divulgadas habilidades del buen líder, que siempre es bueno tener presentes, puedes realizar un gran ejercicio de mejora personal dedicando algunos minutos (sino diariamente, semanalmente al menos) a la autorreflexión y el autoanálisis.

Este ejercicio, hablando de desarrollo personal y profesional, es uno de los pilares básicos de la consecución de nuevos logros, sobre todo los que aparentemente te parecen inalcanzables y los que niegas inconscientemente porque no estás dispuesto a asumir como tales, pensando que tiene que ser otro el que los consiga.

Lo peor es que esta realidad es pública y “los demás” ven lo que tú no quieres ver y sienten lo que tú niegas sentir y proyectar, por lo cual, tu rol de líder puede no funcionar.

Lo mejor es que todos podemos mejorar y tal vez llegar a ser líderes, o aceptar finalmente que no lo somos y buscar nuestro lugar especial en un equipo, pero esto es una decisión privada.

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