Científicos y líderes

Científicos y líderesEn un entorno empresarial caracterizado por los flujos financieros, los modelos económicos y las estrategias de optimización de la rentabilidad, entre otros temas a priori fundamentales para el desarrollo económico y empresarial, puede parecer inocente plantear la necesidad de contribuir a la mejora corporativa con nuestro talento personal, pero no por ello deja de ser menos cierto.

En el terreno científico parece que la sociedad en su conjunto es la gestora del talento de sus recursos (científicos), estando éstos supeditados a descubrir e innovar en distintas materias para lograr unos objetivos de mejora global, que por otro lado parecen inalcanzables, ya que un descubrimiento pone en marcha el mecanismo de innovación sobre el mismo de forma casi automática, en una fase de desarrollo de un estado inicial a otro, es decir, evolucionando.

Un ejemplo lo tenemos en los dos matemáticos españoles Alberto Enciso y Daniel Peralta-Salas, que han dedicado 10 años a desarrollar nuevas ideas y herramientas para estudiar las teorías de las ecuaciones de fluidos, las cuales han puesto a disposición del conocimiento global de forma desinteresada, por tanto, han contribuido con su talento a la evolución de la ciencia.

En las organizaciones, la necesidad de que el talento de sus recursos (humanos) contribuya a su desarrollo corporativo es en los últimos años una de las principales preocupaciones de los gestores de dichos recursos, siendo uno de los aspectos que mayor impacto tiene en la evolución organizativa.

Mario Alonso Puig citaba en la conferencia de clausura de la IV Jornada Empresa y Conocimiento que los directivos de las empresas deben “buscar nuevos desafíos, descubrir, aprender, mejorar, contribuir y añadir valor”, lo cual recuerda al escenario científico antes mencionado. En este mismo acto, Jaume Masana definía al buen líder incluyendo entre otros aspectos “actitud de lucha, de superación, y de voluntad de superar obstáculos”, por tanto, ¿puede el significado de evolución ser el mismo para ambos ámbitos?

El Diccionario de la Lengua Española (DRAE, 22.ª Edición) cita en una de sus acepciones del significado de la palabra evolución “Desarrollo o transformación de las ideas o de las teorías” y en otra de ellas “Mudanza de conducta, de propósito o de actitud”, lo cual nos facilita la respuesta a la pregunta anterior, al menos en los ámbitos expuestos.

Siguiendo el desarrollo anterior, podemos resumir que las organizaciones deben liderar su evolución de forma que logren un cambio de actitud de sus recursos hacia la transformación de las ideas y teorías en desarrollo de sus organizaciones, basándose en el talento de los mismos.

Aunque no podemos olvidar que en el ámbito organizativo además de las matemáticas se necesitan otras herramientas de gestión de recursos, para las cuales normalmente no se dispone de un plazo de desarrollo de 10 años y ésta puede ser la gran diferencia entre científicos y líderes organizativos que nos haga empezar a trabajar cuanto antes.

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